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ATROFIA PROGRESIVA DE RETINA (APR) (prcd-Pra)

   Se trata de una enfermedad hereditaria que causa degeneración irreversible de la retina y déficit visual severo, casi siempre con ceguera total. En casi todas las razas en que se ha estudiado la herencia se sabe que cada uno de los padres del animal debe ser portador del gen de la enfermedad aunque puede que ninguno de ellos manifieste síntomas de la misma.
 
La edad de aparición de los síntomas y la velocidad de progresión de la enfermedad varía entre las razas, aunque por lo general los perros se ven afectados entre los 4 y 8 años de edad, con pérdida de visión nocturna como primer signo, que generalmente progresa en unos meses a la pérdida de la visión diurna también.

    Los síntomas de la enfermedad son los mismos para todas las razas: en una primera fase, los perros tienen dificultad para ver por la noche y pierden la habilidad de ajustar su visión con luz débil; después su visión diurna también falla. Las pupilas se van dilatando progresivamente, y los ojos aparecen nublados u opacos, originando como consecuencia una catarata.
   La aparición de la ceguera completa no se puede predecir, pero cuanto más joven es el perro más rápido progresa la enfermedad. La afección de unos u otros fotorreceptores depende de la raza de perros y del tipo de atrofia; en la atrofia progresiva de retina existe una dificultad para ver objetos en movimiento.
   Otro signo típico es la pupila dilatada, que no responde  correctamente a la luz. Los perros presentan un reflejo de color amarillo, verdoso o anaranjado, que es típico debido a que brilla más de lo normal y la midriasis o dilatación pupilar. Secundario a la degeneración de retina, aparecen las cataratas, que son causadas por sustancias liberadas por la retina dañada.
 
   Prcd-PRA es heredado como un carácter autosomial recesivo. De modo que un perro puede encontrarse bajo tres condiciones: puede estar libre (genotipo N/N o homocigoto normal) significando que no es portador de la mutación y que no desarrollará la forma prcd de PRA. Teniendo en cuenta que no puede transmitir la mutación a su descendencia, este animal puede ser cruzado con cualquier otro animal.
  
Un perro que tenga una copia del gen PRCD con la mutación y una copia sin la mutación es llamado portador o heterozigoto (genotipo N/PRA); mientras que no va a estar afectado por la enfermedad prcd-PRA, sí que puede transmitir la mutación a su descendencia, y es por ello que este animal debe ser cruzado sólo con otro testado libre de la enfermedad (N/N).
  
Los perros positivos, que desarrollan esta forma de la enfermedad PRA tienen dos copias del gen PRCD con la mutación (genotipo PRA/PRA o afectados homocigotos); ellos siempre pasarán el gen mutado a la descendencia, y es por ello que este animal debe ser cruzado sólo con otro testado libre de la enfermedad (N/N).

   La atrofia progresiva de retina no tiene tratamiento; el uso de antioxidantes puede frenar en parte la enfermedad, pero irremediablemente la ceguera llega.
   Aconsejamos que antes de adquirir un cachorro, exija  al criador que los padres tengan realizadas los test genéticos para descartar que puedan padecer la enfermedad.